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miércoles, 27 de abril de 2016

Noticia Dieciochoava: más poemas de Tragaluz



Tragaluz [1]

Extraño un mar que no tengo
en un idioma que no hablo,
busco un fulgor que desconozco
en la orfebrería paciente
de las callejuelas del centro.

Canto sin boca ni manos,
quiero decir -sin el penoso auxilio de las palabras-
que estoy vivo bajo un fino haz de luz,
una hendija cordial
que comunica este redondo silencio

con la música del cielo.


Teología
¿y yo? ¿a cuántos he salvado?
Alejandra Pizarnik

Ante lo vasto e incomprensible
del mundo y de la vida
mejor oponer una fe de utilería,
una inteligencia artificiosa y pedante,
una esperanza labrada
en la textura mineral de la locura.

Aquí en casa estamos de lo más bien, gracias.
Nos la arreglamos con un salario y
sabemos disfrutar de las comidas grasosas
y de los programas de la televisión indigna.
Creemos en Dios nada más
que por la conveniencia
de tener a mano
alguien a quién echarle la culpa
por todo este fantástico despute.


Helena

Sigues tan linda como el día
en que provocaste 
tu primera guerra.


Concierto
La música de un pájaro radiante
Edgar Allan Poe
88
teclas
dos manos llenas de infinito.
La música como el umbral de las transfiguraciones  
un fogoso altar
un puñal de hielo

88
caballos de fuerza 
en las falanges y falangetas
la fosforescencia de la vida basada en carbono
las ilimitadas posibilidades orgánicas 
de la concavidad de una mano.

88
años
de la pianista que desdobla su silueta eslava
sobre el tendal trasnochado de la bruma, 

78
revoluciones por minuto
y cada vuelta del disco
sostiene el tiempo y el mundo 
en un concierto  
inaudible, pasmoso, eterno.


Uroboros [2]

Un poema hueco, transparente e impermeable flota sobre el agua sucia de un canal urbano, llevado por la corriente autómata.

Un hombre salta al agua y trata de llevar al poema hasta la orilla, pero el poema lo succiona dentro por una hendija antes invisible.

a)    El hombre se queda a vivir dentro del poema como una atracción turística.
b)    El hombre muere de inanición dentro del poema y su cuerpo es rescatado una semana después por bomberos de estómagos fuertes.
c)    El hombre rompe las membranas del poema, se libera, pero dentro de sí crece una tristeza hueca, transparente, impermeable.
d)    Los poemas flotantes no existen.
e)    Los hombres libres no existen.
f)     Todas las anteriores.

Amigos, ya pueden encontrar el DVD/Libro Tragaluz en varios puntos de venta en Bolivia:
La Paz
Plural Libros
Rosendo Gutierrez 595 esq. Ecuador
El baúl del libro
Av. Villazon N° 1957 Edificio Viveros Planta Baja
Librería América
Av. 6 de agosto Edificio V Centenario
Lectura
Av. Montenegro # 778, San Miguel
Librería El Pasillo
Av. Montenegro N° 1378, San Miguel
Cochabamba 
El Astillero
Santivañez 134 entre Junín y Ayacucho

También pueden encontrarlos en cada concierto y/o lectura. O pueden pedirlo por un mensaje inbox al facebook o al email vadikastronauta@gmail.com Más novedades en www.vadikbarron.webs.com 

miércoles, 24 de febrero de 2016

Noticia Diecisiete: Adelantamos poemas de Tragaluz




En marzo lanzamos el DVD + libro Tragaluz. Se trata de una sesión acústica grabada y filmada en el Teatro de Cámara. Un trabajo junto a Foko Films, ProAudio, Editorial 3600,  y Parque Astral Discos. Aquí un adelanto.


Terminator

El mundo es asqueroso y estupendo.
te amo y te odio mundo inmundo.

Dame tu boca de cloaca, tu boca de mojada concha,
tu boca de río que desemboca en un mar abstruso y constante,
malvado e indócil. 

Dame tu mano de fuego, tu mano de árbol, tu mano fría en la frente enferma. 
Quiero tu alma de leche, de pájaro extraviado, de susurro ultrasónico, de bomba submarina.

Quiero dormir en el atolón la noche en que se elevará el hongo atómico.
Quiero ser un ciudadano invisible, un poeta de buen corazón y pésimo carácter.
Un zumbido de abejorro en el tímpano hueco de un dios autista.
Una pompa de luz que engendre música que se pueda escuchar bajo el agua.

El mundo es un fuego fatuo en medio de una fiesta infantil,
una herida horadada en el silencio furibundo del cosmos. 

El mundo ha muerto, bendito sea, vamos a mear sobre su tumba,
vamos a alimentarnos con los gusanos que lo corroen, 
vamos a morirnos con él, lenta y premeditadamente.

El mundo es un autómata hecho de papeles y tornillitos,
cada latido es un juego de dados,
una discapacidad virtual, una lisonja a la muerte. 

Dios es el nombre que le asignamos
al que será el último asesino de la humanidad.
Por eso deseamos tan fervientemente que retorne de una vez por todas
de su tumba blanca y fecunda.
Por eso nos amamos unos a otros

como quien lanza cometas a un cielo demente. 


Una pezuña de frutillas 

A estas horas, pocas cosas:
manchas en el aire intermedio
-como los caprichos del mármol-,
un queloide cárdeno en mi pierna izquierda,
una pezuña de frutillas
amparada por la luz rosada que filtra un platanero.

Un desayuno en casa ajena 
  feliz,
mirando una casita horrible en la acera de enfrente
atrapada entre edificios toscos y umbrosos
que se marchita en silencio
en los sinuosos intestinos 
de esta ciudad autista. 

Política 

No quiero votar.

Quiero volar.


Arqueología

Vivo en un ombligo hondo,
enigmático, poblado,
matizado por ruinas de civilizaciones antiguas
que los arqueólogos no se molestan en excavar
porque ellos viven en sus propios ombligos
alemanes, condescendientes, subvencionados.

Vivo en un ombligo gracioso y asimétrico
que se pone nariz de payaso
para amenizar fiestas infantiles los sábados por la mañana.

Un ombligo
que conoce la soledad maternal del universo,
la orfandad de un libro que se acaba,
el estuco que abrazado conforma las columnas
que sostienen el lienzo de la noche profunda,
acaso otro ombligo, más grande,
una hondura, un cordón musical
que nos conecta con un vientre insospechado.

Un ombligo              ojo        mano           luz
un ombligo agujero negro,
un volcán inactivo,
un mundo embrión que duerme
arrullado por los mantras obsesivos del espejo.


Fotografía [2]

Una chica
abre los ojos:
he aquí un cosmos acabado de crear
un globo plural inflado en múltiples direcciones.

Una chica
abre la boca:
escuchen el beat del centro de la tierra
la banda sonora original del big bang
un coro de ángeles suspendidos que cantan de cabeza.

Una chica
abre las piernas:
he aquí una puerta a otras dimensiones
una marcha hasta la sede de gobierno en contra de la muerte
un vaso comunicante con la imaginación retorcida
de un dios brillante y obsoleto.
l style='line-height:200%'>un ombligo agujero negro,

un volcán inactivo,
un mundo embrión que duerme
arrullado por los mantras obsesivos del espejo.

lunes, 6 de octubre de 2014

Noticia Dieciseisava: Más poemas (popurri)



De "Los Espejos Sonoros" (2014, Editorial 3600)


DEJA VÚ


Estoy buscando el equivalente sonoro de un espejo
o el estómago de la telaraña,
lo que venga primero.

Es un estorbo no saber hablar francés con tanto deja vú impenitente:
esa constante perplejidad mnemónica de encontrarse a uno mismo
cantando las mismas canciones en escenarios aparentemente repetidos
ante rostros nebulosos que desafían la rotundidad del negro.

Consagrado a este sonambulismo -suspensión del pensamiento-
me da exactamente lo mismo
la espiral del tiempo que el círculo bonachón del eterno retorno.

No se trata de herir o ser herido
sino de ser uno con la sangre
y arremeter contra el olvido
como la tortuga más valiente que ha pisado jamás
esta desangelada tierra.


ALMOST FAMOUS

Hay que preparar al mundo
para nuestra muerte,
legarle cuadernos y estudios inconclusos,
nadie nos amará tanto en esta vida
como nuestros biógrafos nonatos.

Hay que tirar al tacho de la basura
nuestras nociones pueriles de fama y fortuna:
es en la muerte dónde nos realizaremos
y haremos presentes nuestros sueños.
Empecemos a tejerles chambritas
a los pequeños biógrafos que nos salvarán la vida.


RESCATE BANCARIO

Pobrecitos los bancos, se estaban hundiendo:
en las piscinas atemperadas, debajo de la aceituna del martini,
en las playas privadas de los resorts del pacífico sur.
¿Qué cuentan tus cuentas,
tus monedas apiladas,
tus finanzas aplicadas,
el almidón falso de tus finas ropas blancas?

Conversarte, convencerte, conminarte sería un despropósito.
Por eso, banquero,
te deseo una plaga de langostas a domicilio,
para que sepas lo que se siente.
Ni te usteo ni nada, para eso primero tendría que respetarte.
Que tu dinero cobre vida y se coma tus ojos, tus manos, tus espejos vanidosos,
y tu casita rosada de barbie.
Que el sol de verano te explote en la cara
y borre tu falso bronceado naranja
y tu sonrisa de plástico
de esta tierra para siempre.


bonus tracks (haikus)


un haiku también
es un árbol al que le
florecen moras.


El sonido u-
ne o divide la luz
pacientemente.


Los polvorientos
caminos a casa son
la vía láctea.

Naturaleza:
dos amantes se besan
en la azotea.

No hay retratos:
hay caras prestas a la
compra y venta.

El amor vibra
dentro del mundo hueco
entre dos cuerpos.


Décimas de sí mismas

Torcida

Flamean banderas, se inflaman,
se ablandan bandos aparentes
confunden raudos con urgentes
se abrazan los que no se aman.
No queda en pie ningún buen soldado
con las campanadas de las catedrales
las calles del centro ya son basurales
no todos los días vamos al Mundial,
qué importa si es lunes, hermano, total
aunque no me apruebo, soy clasificado.


Ciudad [1]
“gritaban solo para que les entrase mejor la cerveza”
Bohumir Hrabal

Son primos de Martín Fierro
son hijos de Juan Cutipa
la sal embota los dedos
la chela hincha las pipas.
Las leyes les son esquivas
las calles les son propicias
con uniforme ‘e policía
o con cicatriz de malo
se abrirá paso a palos
su alma más muerta que viva.

Ellos contra ellos se enfrentan
el “nosotros” se restringe.
La careta del que finge
y el que su madre les menta.
Somos sombras en discordia
androides de otra memoria
¿Dónde habita la emoción
que nos extraerá la luz?
Que se vayan muerte y cruz
que dejen vida y pasión.


Berlín, 2013



De "Maniquí" (2014, inédito)

Maniquí


El cuerpo dentro del cuerpo
el cuerpo hueco y condenado
el cuerpo, hueso y contenido
el cuerpo vaciado de sentido.
Un molde en forma de cuerpo
rellenado con plástico caliente.
El cuerpo sólido y antropomorfo,
el cuerpo liviano, portátil y utilitario.

El cuerpo espejo:
el cuerpo del otro.
Somos maniquís,
el mundo es un simulacro,
vivimos simultáneamente en ambos hemisferios
de la Civilización Accidental
y le llamamos evolución
a una carrera demente,
a un acto de fornicación continuo.
Por eso al cuerpo no le nacen alas
el cuerpo no es libre
el cuerpo se reduce a unos centímetros de genitales y terminaciones nerviosas,
el cuerpo es una propiedad privada y consagrada
a la terrible trinidad dios-patria-familia.

A través del cuerpo invades, mutilas, destruyes con un machetazo
todos los símbolos de todas las banderas y escudos nacionales
que tanto costó dibujar con abalorios en el aire.
Un cuerpo destrozado es un recordatorio de lo poco que valemos,
un cuerpo desaparecido es el horror de los bibliotecarios,
un cuerpo es un archivo y su ausencia
es un hueco en el lenguaje y en las gargantas               
de los maniquíes sobrevivientes que ambulan desorientados
sin pasado y sin futuro.
Su falta nos remite a un peligroso territorio en blanco,
al vacío de la muerte sin rito de pasaje apropiado,
al duelo sin cortejo fúnebre,
a un velorio perpetuo entre desconocidos.

El cuerpo fuera del cuerpo
es el cuerpo de los otros,
el cuerpo de todos:
el cuerpo colectivo de las ansias de gol
de la masturbación en multitud
del fin del mundo televisado.

Los maniquíes sin mirada
nos extienden la mano desde los escaparates,
son un ejque o silente no desde los escaparates
as d elos cuerpostrado.ura, no importa, pero en esos espacios se encotaron amigos que losército taciturno
que emite un mantra inaudible para nuestros oídos,
una nota prolongada, una salmodia lunática.

Los maniquíes escriben libros de autoayuda
en sus ratos libres.
Así como los suyos,
nuestros cuerpos están sujetos
a las leyes de oferta y demanda, a la ley de gravedad,
a las leyes de la termodinámica,
y en menor medida a los estatutos
de nuestros países de mentiritas.

Sin cuerpo no somos
y en ocasiones inquietantes el cuerpo no nos obedece,
no nos pertenece,
por eso queremos tan desesperadamente
saber de qué estamos hechos.
El cuerpo a veces vive su propia vida despreocupadamente,
el cuerpo nos duerme y nos dormimos abrazados a él
porque al fin de cuentas es lo que único que nos queda.

El maniquí no sabe de qué está hecho
ni conoce la criatura a la que debe imagen y semejanza,
entonces toma un filudo estilete
y traza una línea horizontal sobre su torso.
Sale un líquido viscoso.
El maniquí sonríe antes de caer desmadejado al suelo. 


Mundos

A simple vista el mundo de los sueños
y el mundo de los muertos
son indistinguibles.
Solo pequeños detalles delatan a uno o a otro:
la presencia de los amigos de infancia,
la superposición de domicilios, barriadas y ciudades,
el imposible encuentro intergeneracional,
la experimentación de sensaciones antagónicas en los mismos
territorios del cuerpo,
la ilusión de vuelo, la suspensión del tiempo,
la percepción de colores y sonidos intermedios.
Por eso nunca sabremos si despertaremos
en nuestra vieja cama
o cegados por la parpadeante luz blanca
de una sala de partos.


Cambio de turno [2]

Mirando marionetas de Augsburg
y las ilustraciones de una editio princeps de El Principito
el maniquí aplaude
con sus manos huecas
y sus carcajadas resuenan en las paredes
de la tienda de ropa de hombre y accesorios.
El maniquí es asexuado,
pero entiende los chistes de doble sentido,
así como le producen calores inexplicables
los anuncios de perfumes
con roncas voces de chicas francesas susurrando
cualquier macana al oído de los televisores del mundo.
El maniquí sabe en sus adentros que una risa
dio origen a la vida,
y aunque mañana posará inexpresivo ante los clientes
vistiendo una camisa dior o abercrombie o dolce & gabbana
sus ojos brillarán con el fulgor ciego
del que conoce nuestros más íntimos secretos.


Redemption Song

Cuando suena la sirena en la fábrica
los maniquíes salen al descanso. 
Se agrupan y forman pequeñas rondas.

Unos hablan de Foucalt, de Gramsci y de Zizek.
Otros nombran a Steve Jobs, a Bill Gates y a Asange.
Unos chismean sobre Brangelina, Jennifer López, Conchita Wurtz.
Más allá discuten acerca de Messi, de Kroos,
y de su modelo de maniquí favorito: CR-7.
El entusiasmo de cada grupo es idéntico.
El rumor agitado de las risotadas y los epítetos sonoros
choca contra las paredes de concreto,
se desliza como agua entre las cañerías,
tiñe de colores los vapores industriales
de las chimeneas  y conductos,
asume la forma del humo, del tinglado, del logotipo de la empresa.

La sirena suena de nuevo y los maniquíes deben dispersarse.
Algunos abrazos de despedida duran demasiado.
Los maniquíes ponen cara de “aquí no pasó nada”
y marchan en fila, con cansino paso marcial,
de vuelta a las entrañas de la fábrica.
Los maniquíes bajan la cabeza
y prosiguen con su oscura rutina laboral.
Viven y trabajan para el recreo, para el fin de semana.
Viven para la pausa, para el espasmo, para el cuarto intermedio.
El cielo prometido de los maniquíes no tiene vírgenes facilonas
ni honores ni jardines ni ambrosía:
solo una nube en forma de sofá
y miles y miles y miles
de televisores encendidos para siempre.


De Rimas Arrimadas (2014, inédito)

Yo no soy un decimista
debo dejarlo bien claro
solo busco el amparo
de la rima que me asista.
Esto de leer y escribir
trae golpes y revanchas
la palabra a sus anchas
nos dicta su luz a oscuras
y mano y mente se apuran
para hacerla existir.


La más dulce consonancia
sin ribetes ni ornamentos
es cuando al rimar no miento
y se siente la elegancia
natural, desenfadada
de la poesía sonora
que como una ave canora
traza un vuelo decidido
intenso, pero medido
que te acaricia la espalda.


Es como un juego de cartas
de reinados aparentes
como el sentir de las gentes
que tiene bajas y altas.
Hay rostros que se barajan
uno duerme, otro trabaja
y el juego ganador
es el que gana sin nada
más que la nota entonada,
es el que suena mejor.